Engaging father and mother in the education of their children is the goal of the project Promoting Quality Education in Mother Tongue Save the Children is carrying out in the municipality of Prinzapolka, Nicaragua. With great acceptance by parents and teachers, the project helps ensure the quality of education and prevent absenteeism in this rural area of the country. The results are starting to emerge. Read the story of this community in Spanish.

 

Son las 2 de la tarde y se siente un calor pegajoso en un aula de la Escuela Flor de Pino en Alamikangban, cabecera del municipio de Prinzapolka, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), a 386 km de Managua. Estamos junto a una decena de padres y madres de familia, con quienes platicamos sobre su experiencia tomando parte activa en la educación de sus hijas e hijos.

“Le reviso sus tareas y su cuaderno para ver cómo va. Cuando sale bien, le compro sorpresas y se siente más motivado”, explica Olivia Ninozka Hernández, una de las madres asistentes, al referirse a su hijo. Olivia demuestra su interés en la educación del niño con ejemplos cotidianos. “Visito la escuela diariamente para saber cómo va y cuando hay examen vengo para saber la guía y ayudarle a estudiar”.

Save the Children, en colaboración con el Centro de Apoyo a Programas y Proyectos (CAPRI), están llevando a cabo el Proyecto “Promoviendo una Educación de Calidad en Lengua Materna en el Municipio de Prinzapolka”, con el objetivo de involucrar  las madres y padres en la educación  de sus hijas e hijos. El proyecto por tanto, contempla el trabajo con el entorno familiar de las niñas, niños y adolescentes que acuden a la escuela, y es por eso que estamos hablando con las madres y padres.

El proyecto tiene una excelente aceptación en la comunidad. “He visto el trabajo de Save the Children y CAPRI muy de cerca. Trabajan con las niñas y niños en las aulas de clase, con madres y padres de familia y con la comunidad. Su trabajo está en el aula de clase, no en la oficina”, asevera Carlos Rodríguez, padre de familia cuya hija estudia 6° de primaria en la escuela Flor de Pino, en la que nos encontramos.

Y los resultados ya empiezan a aparecer. “En este año yo miro a padres y madres más preocupados por la educación de sus hijas e hijos, ayudándoles a estudiar”, explica Roger Dipio Suazo, otro de los padres asistentes. “Estamos para ayudar”, reflexiona.

“El resultado está en las aulas de clase, en que las niñas y niños lleguen a clase”, apuntó Virginia Téllez, Directora Ejecutiva de CAPRI, presente en la reunión.

Save the Children prioriza la educación de calidad en sus programas, haciendo todo lo posible para que todas las niñas y todos los niños sepan leer al terminar la educación primaria, y para mejorar la enseñanza que reciben dentro de las aulas, con los libros y en sus propias casas.

La educación es una de las mejores formas de romper el ciclo de la pobreza y permitir que estas familias se desarrollen y alcancen todo su potencial.