En el pequeño pueblo de La Dalia, Matagalpa, en la zona central de Nicaragua, un niño llamado Albert ha luchado durante muchos años con trastornos del espectro autista. Incapaz de caminar hasta la edad de cinco años le resultaba difícil acceder al plan de estudios de la escuela. Es decir, hasta que Save the Children, en colaboración con FUNARTE, implementó su programa de educación con colores en la región. Su maestra cuenta cómo: "ha crecido mucho" y "antes tenía más miedo". Mientras mira hacia arriba desde su pincel y sonríe a la cámara, o cuando nos muestra su obra de arte y con orgullo blanda su pincel, es claro que Albert ya no se siente más inseguro.

Al permitirle pintar y seguir su progreso en cada paso del camino, ahora es capaz de disfrutar de la escuela y interactuar con sus compañeros de clase y maestros. Luz María Sequeira, Directora de Desarrollo de Programas y Calidad, señala: "Nacer con una discapacidad no significa que no puedas desarrollar tu potencial". Esto ha sido ciertamente el caso de Albert. El enfoque holístico del programa de educación, un enfoque que trata las necesidades individuales de los niños y promueve la creatividad en cada paso del camino, ha cambiado la forma en que interactúa con los demás. Como Albert mismo nos dice: "Me siento muy bien cuando estoy pintando".

Desde el año 2000 nuestros programas no sólo se han enfocado en estrategias extensas basadas en la comunidad, sino que también han obtenido apoyo del Ministerio de Educación de Nicaragua. El objetivo del programa con FUNARTE es promover la creatividad, la sociabilidad y la confianza en sí mismo entre todos los niños, independientemente de sus antecedentes personales. Al centrarse en el desarrollo de redes comunitarias a nivel local y al incitar a la acción en las instituciones gubernamentales, FUNARTE ha ganado grandes elogios, ¡incluyendo un récord mundial de Guinness para el mural más largo del mundo dibujado por los niños!

Durante los últimos 18 años tanto Save the Children como el Ministerio de Educación de Nicaragua han trabajado mano a mano con FUNARTE, liberando una serie de libros destinados a promover redes de apoyo artístico que ayudan a los niños con discapacidad a participar activamente en el arte. Hasta ahora el programa trabaja con más de 40 maestros de primaria- un número que está creciendo con cada año.

Nicaragua es un país donde más del 43% de la población vive en zonas rurales. De ese 43% sólo el 68% tiene acceso al agua potable. Es el país más pobre de Centroamérica y sólo hay un 35% de probabilidad de que los niños nacidos en estas áreas logren completar una educación primaria básica. En tales condiciones, la historia de un joven artista llamado Albert es una historia de esperanza y éxito, es un ejemplo de lo que se puede hacer cuando se anima la creatividad y se ofrece apoyo. Tamara Martínez, de FUNARTE, dice que "cada una de sus pinturas cuenta una historia", sólo se puede esperar que se hayan sentado las bases para muchas otras historias por venir.